TaylorMade P770 vs P790: diferencias y para qué jugador es cada uno

TaylorMade P770 vs P790 enfrenta dos enfoques distintos: más control y precisión con el P770, o más velocidad y tolerancia con el P790. La elección depende de qué necesita realmente tu juego.
TaylorMade P770 vs P790
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TaylorMade P770 vs P790 es una comparación que empieza incluso antes de golpear. Al colocarlos detrás de la bola, el P790 muestra una cabeza algo más presente, mientras que el P770 se ve más compacto, con una línea superior más fina y una silueta más cercana a la de un hierro de jugador.

Esa diferencia visual resume bien el enfoque de cada modelo. A partir de ahí, elegir entre P770 y P790 depende del tipo de vuelo que buscas, la tolerancia que necesitas y el feedback que quieres recibir en cada impacto.

Modelo Pruébalo primero si…
P770 Tu strike ya es razonablemente repetible y priorizas control de trayectoria, sensación y una cabeza compacta que te diga dónde has golpeado.
P790 Buscas velocidad de bola y algo más de margen en los descentrados sin renunciar al aspecto de hierro premium.
Combo Los hierros largos te cuestan y los cortos los controlas: P790 arriba, P770 abajo, siempre que el gapping cuadre.

Lo primero que cambia: cómo se ven detrás de la bola

La confianza visual no es un detalle menor. Si una cabeza compacta te hace sentir que necesitas golpear perfecto, probablemente no estés sacando partido a esa estética por muy atractiva que resulte.

El TaylorMade P770 es el más compacto de los dos dentro del posicionamiento de TaylorMade: presenta una línea superior más estrecha, una longitud de pala más contenida y menos offset especialmente en los hierros largos.

 El TaylorMade P790 gana algo de presencia detrás de la bola y transmite una sensación visual más tranquilizadora.

El offset también forma parte de esa impresión. Una mayor cantidad puede ayudar a ciertos jugadores a sentirse más cómodos al cuadrar la cara, mientras que un offset menor deja una línea más limpia y suele gustar a quien prioriza una apariencia más compacta. No es mejor ni peor: depende de lo que te dé confianza al colocarte sobre la bola.

Conviene tener en cuenta además que P770 y P790 han pasado por varias generaciones y no todas se comportan igual. Las especificaciones de una comparativa antigua pueden no describir los modelos actuales, así que comprueba siempre qué generación estás probando.

Hierros TaylorMade P770
TaylorMade P790

TaylorMade P770 vs P790: las especificaciones que sí hay que comparar

La comparación honesta se hace con el mismo palo de cada juego, normalmente el hierro 7, y con estos cuatro datos delante:
Hierro 7 P770 P790
Loft 33° 30°
Longitud 37" 37"
Construcción y masa interior Cuerpo hueco forjado, cara fina y FLTD CG Cuerpo hueco, cara forjada 4340M, SpeedFoam Air y FLTD CG
Sin esa tabla rellenada con la generación concreta que vas a comparar, cualquier conclusión sobre distancia se queda a medias. Dos hierros con varios grados de diferencia de loft pueden dar números distintos aunque las cabezas tengan un planteamiento parecido.

El shaft puede cambiar la comparativa más de lo que parece

Comparar dos cabezas con shafts muy diferentes puede hacer que atribuyas al P770 o al P790 un comportamiento que, en realidad, procede del montaje.

El peso, el perfil de flexión y la longitud del shaft pueden modificar la sensación de carga, el punto de impacto y la ventana de lanzamiento. Si un P790 lleva un shaft más ligero y el P770 uno más pesado, no estás comparando únicamente dos cabezas.

Siempre que sea posible, prueba configuraciones equivalentes o, al menos, anota qué shaft lleva cada hierro. Si cambian cabeza y shaft a la vez, interpreta los resultados como una comparación de configuraciones completas, no como una prueba aislada del P770 frente al P790.

Loft y distancia: el error de mirar solo los metros

Si el P790 vuela más lejos que el P770 con tu swing, lo primero que hay que preguntarse es cuánto de esa diferencia viene del loft y de la longitud, y cuánto de la construcción.

Y hay una segunda pregunta todavía más importante en el campo: ¿esa bola para donde tiene que parar? Un hierro que gana metros pero llega con un ángulo de caída demasiado plano o con poco spin puede complicar los golpes a green aunque el carry impresione en el campo de prácticas.

Compara siempre la ventana completa de vuelo —altura máxima, ángulo de caída y spin— junto al carry. Un hierro que llega de forma más controlable al objetivo puede tener más valor que otro que simplemente vuela más lejos.

Cuando no pegas en el centro

Aquí es donde los dos diseños se separan de verdad. Cualquier hierro premium puede ofrecer muy buenos resultados en un impacto centrado; la diferencia aparece en los golpes de talón, de punta o ligeramente bajos en la cara.

La pregunta útil en un fitting no es cuál firma el mejor golpe, sino cuál empeora menos en tus fallos habituales. Si tus impactos se reparten por la cara, la tolerancia adicional del P790 puede ayudar a conservar carry y controlar mejor la dispersión. Si tu patrón de impacto es más estrecho, ese margen puede importar menos y el feedback del P770 ganar peso.

En la pantalla, fíjate especialmente en dos datos: cuánta velocidad de bola conserva cada hierro cuando fallas el centro y cuánto cae el carry respecto a tus impactos buenos. Ahí aparece una diferencia que después sí puede notarse en el campo.

Sensación: “forged” no es sinónimo de mejor tacto


Los dos modelos utilizan construcciones avanzadas y la sensación final depende de más cosas que de la palabra “forged”: diseño de la cabeza, materiales interiores, cara, sonido y configuración completa.

No compres únicamente por lo que aparece grabado en la cabeza. Golpea varias bolas con cada uno y comprueba qué información recibes en los impactos buenos y malos. Algunos jugadores quieren notar claramente dónde han fallado; otros prefieren una sensación más uniforme.

Es un criterio totalmente válido, pero conviene valorarlo después de comprobar que los números también funcionan para tu juego.

¿Tiene sentido un combo set?

Sí. Para algunos jugadores puede ser una configuración especialmente interesante: P790 en los hierros largos, donde la ayuda extra puede resultar más útil, y P770 en la parte corta del set, donde pesa más el control.

La condición es que el gapping no se rompa en la unión. Si el palo de transición de un modelo y el del otro tienen lofts o carries demasiado parecidos, acabarás con dos hierros que cubren prácticamente la misma distancia. Si el salto es demasiado grande, aparecerá un hueco justo en una zona importante de la bolsa.

El punto de transición puede variar según el jugador. En lugar de decidirlo por simetría, conviene elegirlo donde empieza tu zona de control: si el hierro 7 es el palo con el que empiezas a atacar banderas con confianza, puede tener sentido que ahí comience el modelo más compacto.

Cuándo no elegiría ninguno de los dos

P770 y P790 cubren perfiles de jugador diferentes, pero no tienen por qué ser la mejor respuesta para todos.

Si incluso con el P790 pierdes demasiado carry en impactos descentrados o necesitas una ayuda claramente mayor para lanzar la bola, puede tener más sentido probar una cabeza más tolerante antes que forzar la elección entre estos dos modelos.

En el extremo contrario, si buscas una cabeza todavía más compacta, con menos ayuda y una respuesta más directa en el impacto, también puede haber opciones dentro de la gama de hierros de jugador que encajen mejor.

La comparativa sirve para decidir entre P770 y P790 cuando ambos producen una ventana de vuelo útil. Si uno de los dos —o los dos— obliga a compensar tu swing, la mejor opción puede estar fuera de este cara a cara.

P770 o P790: decide por el golpe que quieres ver

La prueba que resuelve esta comparación no tiene por qué ser larga. Empieza con varias bolas con cada hierro 7 y evita decidir por el carry máximo. Compara la ventana completa de vuelo: altura, ángulo de caída, spin, carry y dispersión.

Después, hazte tres preguntas:

  1. ¿Cuál deja la bola más cerca del objetivo de forma repetida?
  2. ¿Cuál pierde menos cuando no impactas en el centro?
  3. ¿Con cuál te sientes más cómodo al colocarte detrás de la bola?

Si las tres respuestas apuntan al mismo hierro, la decisión será sencilla. Si se reparten, una prueba con configuraciones comparables puede ayudarte a comprobar qué opción funciona mejor con tu swing.

Y si además estás replanteando el resto de la bolsa, nuestra guía sobre qué palos de golf elegir según tu nivel amplía la comparación al resto del set.

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